- rocinante se ahoga en el atasco
el policía no vende alfalfa
y el pito sólo pita
y un perro defeca ante un portal
los coches se pegan por un trozo de calzada
y los árboles vomitan moscas
lloran el sopor de las miradas
arrebujadas tras las ventanillas
o arrebozadas en el autobús
y sus lágrimas dibujan mapas al caer
- llevamos cuatro siglos rulando alonso
y ahora toca la metrópoli de frestón
y los seguros no cubren el desgaste de herraduras
podríamos parar en doble fila a tomar un botijo
que la busca de deseos se acompaña con cerveza
- ¡ mira sancho !
entre la gente que espera en el paso de cebra
¡ es ella !
su pelo me trae un resquicio de aire
mientras sus ojos dos lagunas
inundan la garganta de este monstruo
- sabes que mi padre era carpintero
hacía marcos y veleros
y te juro por los cascos de mi rucio
que siempre he creído en tu cordura
el aperitivo puede esperar
- y su inocencia es el grito del agua
y su boca es una chuche de fresa
y ya no oigo ni pitos ni motores
rocinante arre
embiste la locura del gigante
