A María
Hacen piececitos, los árboles,
con sus raíces,
cuando miramos
y sus cabellos,
sus copas
(¡seductores!),
se mesan con el aire
que sopla en sus oídos.
Así creo que es,
porque de cierto...
Existen esos ratos
en que piensas
que es a ti a quien busca
el aire que se agita
en la altura de la torre
y la carne se estremece y siente el impulso
que quiere derribarla
y la seduce.
Así creo que es,
porque de cierto...
